TODOS SOMOS TODOS
Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto.
Este es el inicio del libro La Metamorfosis, de Franz Kafka (si. ese personajillo q staba por todos lados en Praga)
Seguro q todos nostros alguna vez en nuestra vida nos hemos sentido como Gregorio Samsa. Nos hemos sentido excluidos por una sociedad, cada vez más superficial, cada vez mas alejada del ser humano, cada vez menos humana.
Seguro que alguna vez nos hemos sentidos discriminados, discriminados no solo por cuestiones de sexo, raza o religion.....quiero llegar más lejos, discriminados por nuestros gustos, por nuestra forma de vestir, discriminados por el tipo de musica que escuchamos, discriminados por nuestra forma de pensar, por nuestra forma de ver la vida, discriminados no solo por personas ajenas a tu vida cotidiana, sino tambien por las personas que jamas pensamos que lo harían. Esas personas, que prometieron estar a tu lado en los momentos dificiles.
A veces, somos tan superficiales que olvidamos mirar mas allá de la carcasa, nos guiamos tan solo por lo que podemos ver, sin darnos cuenta de que por mucho que cambiemos, por mucho que seamos diferentes del resto, no nos damos cuenta que lo cambia es la forma fisica, pero que sin embargo seguimos siendo la misma persona de siempre, con los mismo intereses e inquietudes.
Así se siente Gregorio, solo ante todo el mundo, abandonado por sus seres mas queridos, que pese a que siga siendo la misma persona se niegan a aceptarlo, y se limitan a guiarse por lo material, Gregorio ya no es humano, ahora es un monstruo, se niegan a aceptar que en realidad Gregorio no quiere ser así, pero que no puede hacer nada, se niegan a aceptar que sigue siendo la misma persona de siempre, con sus pros y sus contras, sigue siendo l amisma persona trabajadora que qería lo mejor para sus allegados, y se siente impotente ante semejante soledad, se siente defradaudado, se siente solo, se siente incomprendido, pues las unicas personas que le podían apollar lo repugnan y lo evitan.
Todos somos un Gregorio Samsa, todos nos sentimos bichos raros ante el mundo, pero a la vez todos somos la familia de Gregorio Samsa, pues en ocasiones no somos capaces de ver más alla de la primera capa, incluso con las personas que mas apreciamos.